Translate

jueves, 20 de agosto de 2015

Don't worry. Be happy

Cuando te levantas pisando fuerte, te asomas a la ventana y te importa nada y menos que los días soleados hayan dado paso a un tiempo gélido y gris.
Cuando miras al espejo y te gusta lo que ves. Cuando te sientas en el autobús tan ensimismada en tu música y tan absorta en el paisaje que hasta te saltas la parada.
Cuando tu rutina diaria es ahuyentar problemas y provocar sonrisas.
Cuando dejas de aferrarte a recuerdos compartidos con personas del pasado para pasar a disfrutar momentos con aquéllas que enriquecen tu presente. Cuando dejas de concentrarte en la puerta que se ha cerrado sino en la ventana abierta y decides continuar. Puede que eches de menos una parte de tu vida pero, al fin y al cabo, es sólo una parte, nunca tu vida entera.
Cuando abandonas la culpa y acoges la aceptación, cuando se disipa esa sensación de angustia y, de nuevo, respiras tranquila. Cuando sientes que nada ni nadie puede pararte y no buscas excusas sino nuevos objetivos. Cuando quieres comerte el mundo.
Cuando aprecias los pequeños detalles que te convierten en grande, cuando haces de tu trabajo un hobby y de tu vida, una aventura.
Cuando dejas de permitir que los errores del pasado y tus preocupaciones sobre el futuro arruinen el presente, tu regalo más valioso.
Cuando dices adiós al miedo y das cabida al amor, a ti misma y a los otros. Cuando tu corazón vibra y tus ojos brillan... Es cuando te das cuenta de que la felicidad es un camino. Nadie puede andar por ti pero sí seguir tus pasos.
Recuerda, la felicidad es contagiosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario