Translate

sábado, 17 de octubre de 2015

Conexión sin preaviso

La vida no viene con un manual de instrucciones. Lo que nos llega a transmitir una persona o el valor simbólico que le damos a las cosas varía en función de cada individuo. Unas simples gafas de sol podrían simbolizar un instante irrepetible en buena compañía y un gesto entre amigos a veces esconde mucha más complicidad de la que hay en un saludo cordial.
Así mismo conectar con alguien no es cuestión de tiempo, sino de alma. Hay personas que se conocen desde hace muchos años pero actúan como extraños mientras que, por el contrario, dos desconocidos pueden lograr crear un vínculo tan especial que, desde fuera y desde dentro, da la impresión de que son amigos de toda la vida.
No pesa más la cantidad de días compartidos sino la calidad de los momentos que, juntos, sois capaces de crear. De hecho, ciertas personas saben transmitir mucho más desde el primer día que otras con las que has tachado cientos de páginas del calendario.
En otras ocasiones, aunque aún no hayan tenido oportunidad de demostrarlo, tu intuición te dice que esas nuevas personas merecen un voto de confianza y un hueco en tu corazón. Son capaces de irradiar una especie de energía positiva que te une a ellos en una relación sincera de amor o amistad, sin intereses ocultos, recíproca y natural, sin necesidad de forzar la situación para estrechar lazos.
Aprovecha esta conexión que llama a tu puerta sin preaviso e irrumpe en tu vida por sorpresa, pisando tan fuerte que en poco tiempo esas personas a las que te sientes conectado pueden llegar a convertirse en merecedoras de tu confianza y conocedoras de tus secretos. Te sirven de anteojos para ayudarte a mirar de frente a la vida y diluyen tus problemas para que no puedan cegarte.
Esas personas no sólo te aportan seguridad y confianza, también te valoran por cómo eres y no por quién eres, respetan tus diferencias y te otorgan la libertad de actuar sin sentirte cohibido. Quizás sean distintos a ti pero se complementan contigo porque en el fondo sois iguales, porque sois capaces de entenderos sin hablar, leeros el pensamiento y sentir las emociones de manera tan parecida que, cuánto menos, sorprende.
No menos asombrosa es la forma en la que se cuelan en tu vida, de manera insospechada, tras un cambio repentino de planes o como resultado de una experiencia, buena o mala, que puso tu mundo patas arriba.
¿Azar o destino? No creo en las casualidades. Si en tan breve espacio de tiempo ya habéis conseguido crear un vínculo tan fuerte de complicidad y entendimiento no es por fruto de la suerte, estaba predestinado.
Nunca ignores esa conexión ni le restes importancia. De lo contrario, perderás la oportunidad de conocer a grandes personas capaces de mejorar tu presente y ayudarte en el futuro aún después de apartarse de tu camino. Algunas vienen para quedarse, otras simplemente se van y, aunque eso duela, antes de marchar te aportan una lección de vida que, tarde o temprano, cobrará sentido.
No todas las historias tienen un final feliz pero eso no significa que, en su momento, el amor no haya sido sincero ni la conexión verdadera. El tiempo no puede destruir nada si tus recuerdos aún viven.
Así que alimenta esa llama mientras sea incandescente y cuida a esas personas que conectan contigo porque tu gran recompensa no será otra que la libertad de poder ser tú mismo.
No hay nada más bonito que sentir que ya has empezado a querer a los que, hasta hace poco, eran unos desconocidos.
Gracias por ser el agua que, hoy por hoy, fluye conmigo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario