Me he dado cuenta de que el miedo poco a poco se va esfumando, dejando una estela de paz en mi vida.
Vivimos con miedo, inconscientemente, aunque no lo sepamos. Nos programan desde pequeños, como si de robots se tratase, para que, de vez en cuando, el temor a algo que ni siquiera ha sucedido nos oprima. Nos paralice.
Miedo a suspender en el colegio, miedo a equivocarte con aquella persona que despierta algo en ti pero que apenas conoces, miedo a engancharte a una relación platónica, miedo a elegir la carrera errónea, miedo a no dar la talla, miedo a perder un trabajo, o a no encontrarlo.
Miedo a sufrir decepciones.
Miedo a viajar sola. Miedo a decir adiós. Miedo a cerrar una etapa. Y aún más miedo a iniciar otra.
Miedo.
Miedo
Miedo.
No nos percatamos de que todo aquéllo que nos inquieta pertenece casi siempre al futuro. Es más ficticio que real.
Domina tu propia vida, no dejes que ella te domine a ti.
Controla tu mente para escribir tu destino.
El futuro a cada segundo se puede ir remodelando, si sabemos cómo hacerlo, si pensamos y actuamos. Al fin y al cabo, de eso se trata, de crear tu realidad.
Hasta en lo más hondo, existe un hueco para respirar. Sólo hace falta buscarlo.
¿Qué es el miedo si no algo ilusorio? Además del reflejo de cómo subestimamos nuestra capacidad de reacción ante un obstáculo, bien sea un pequeño paso o el más sobrehumano esfuerzo.
Resiliencia, ésa es la clave.
Nos olvidamos de ese poder y de la inesperada habilidad del hombre para soportar el dolor y canalizar el sufrimiento.
Porque la fortaleza se demuestra cuando la debilidad aprieta.
Tu vida no es más que el yin y el yang, una dualidad peligrosa si escapa de tu control, si en tu lucha interior vence el miedo, si tú te dejas ganar.
Pero si juegas bien tus cartas y das portazo al temor, puede que un día sin más las piezas del puzzle que forman tu plan perfecto empiecen, por primera vez, poquito a poco a encajar.
Puede que si ya no hay miedo, sea hoy el día en el que todo, pronto, empiece a cobrar sentido.
Nútrete de amor y no de miedo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario