Translate

viernes, 26 de diciembre de 2014

¿Incógnita?

Eché la vista atrás y divagué por mis pensamientos, turbios, confusos pero sinceros. Establecí una balanza entre mis expectativas y lo que los demás esperaban de mí. Me pregunté a mi misma. ¿Qué me hace feliz? No pude concretar una única respuesta. 
Intenté enfretarme al monstruo que, noche tras noche, inquietaba mis sueños: mi propio miedo. Miedo a fallar, ¿pero a quién? 
Me di cuenta de que precisamente por mi constante deber autoimpuesto de agradar a otros me estaba traicionando a mi misma.
Enumeré mis opciones y me decanté por una. Firme, decidida, sujeté fuerte el bolígrafo y, prácticamente sin esfuerzo alguno, palabras bordadas de azul desfilaban sin cesar una tras otra rellenando la columna de los contras.
Nerviosa, cogí mi lista de ventajas e inconvenientes, la rompí y fue entonces cuando tuve la brillante idea de cerrar los ojos y escuchar a mi corazón. ¿Qué me hace feliz? No. ¿Quién? Simplemente me equivoqué de pregunta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario