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sábado, 14 de febrero de 2015

Espina que acaricia

Me he propuesto sorprenderte, 
regalarte mil sonrisas,
dedicarme a quererte, 
entregarme a ti sin prisas.

Olvidarme de olvidarte, 
concentrarme en tu ternura.
Aceptar que eres el arte
que incentiva mi locura.

Lentamente desnudarte,
provocarte con malicia,
suavemente torturarte
como espina que acaricia.

Con los ojos devorarte,
con mi lengua recorrerte,
con calma memorizarte
por si un día no puedo verte.

Acompañarte a bailar
nuestra más íntima danza
Con nuestros labios sellar 
para siempre una alianza.

En tu corazón colarme
esquivando la salida
Me he propuesto encadenarme
A tu alma de por vida 

Aunque el futuro es incierto
te lo daré todo, supongo
Siempre consigo, te advierto,
todo lo que me propongo.

martes, 10 de febrero de 2015

¿Quién es?

Abrí los ojos y la vi. Su ojos, clavados en mi rostro, respiraban ternura, quizás para compensar mi mirada perdida.
-¿Cómo te encuentras? ¿Quieres algo?
No supe responder a lo primero pues ni yo misma sabía la respuesta. Una sensación extraña se había apoderado de mi mente ante la presencia de aquella mujer. Así que simplemente le pedí un vaso de leche caliente, con educación y desconcierto.
- Hoy hace un frío de muerte. ¡Cómo ha cambiado el tiempo!- dijo ella con voz dulce mientras me acariciaba la mano y dejaba su bolso de piel marrón en la mecedora de mi habitación.
Yo no entendía nada. Tenía una sensación agridulce que no sabría explicar. Recuerdo que la noche anterior me costó dormirme. Daba vueltas y vueltas entre las sábanas esperando a que alguien viniera a acompañarme para aprovechar el hueco que había quedado en mi cama medio vacía. Después de hora y media intentando conciliar el sueño, por fin renuncié a esa fantasía, cerré los ojos y desconecté mis pensamientos hasta el día siguiente, en el que aquella mujer de mediana edad cruzó el umbral de la puerta.
Era alta y sus ojos azul verdoso contrastaban a la perfección con su blanca tez. Iba ligeramente maquillada luciendo una perfecta sonrisa que transmitía paz. No obstante, su mirada escondía tristeza y un toque de melancolía que intentaba disimular.
Mientras bebía la leche, con dos cucharadas de azúcar como a mí me gusta, le dejé que siguiera hablando del tiempo, de cómo le había costado aparcar y de que volvería mañana pronto ya que hoy sólo podía quedarse quince minutos pues tenía que recoger a sus hijos del colegio. Demasiado tiempo para compartir con una desconocida, pensé para mis adentros.
Quise hacerle la pregunta que durante esos cinco minutos rondaba constantemente por mi cabeza. ¿Qué razón la ha traído aquí? ¿A qué se debe esa tierna mirada, ese beso en la frente y tanto cariño?
A pesar de ser tan dulce conmigo, empezaba a ponerme nerviosa, a desconcertarme.
-¿Qué hace usted aquí? ¿Quién es?- tuve el valor de preguntarle.
Se esforzó por sonreír para tranquilizarme pero sólo consiguió inquietarme aún más. No sabía como actuar así que se limitó a abrazarme fuertemente. Cogió su bolso y antes de marcharse me dijo:
- Volveré mañana. Mamá...
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Agradece y disfruta de cada momento con las personas que quieres como si fuera el último que guardas en la memoria. Pues no hay más cruel castigo que te borren los recuerdos.

lunes, 9 de febrero de 2015

El hilo rojo

Hay personas que brillan por sí solas. Su luz interior actúa sobre ti como una carga de adrenalina que despierta otras facetas que no conocías, esa otra parte de ti que te completa, que siempre ha estado ahí pero dormida hasta ahora. 
Sonríes con sólo imaginarlas y consiguen que un nombre propio, el suyo, englobe todas las acepciones positivas de cualquier diccionario. Te conocen casi tanto como sólo tú puedes hacerlo y se pasean por tu mente sigilosamente hasta colarse en tu corazón, con billete sólo de ida.
Para esas personas, la distancia es tan sólo física pues se atan a ti emocionalmente y son capaces de sortear cualquier obstáculo con tal de permanecer a tu lado. Estén cerca o lejos, volverán a ti con sólo tirar del hilo.
Son personajes constantes en tu historia. Capítulo tras capítulo, son los intrigantes puntos suspensivos que dan misterio a tu vida y las comas que suman anécdotas relato tras relato. Exclamaciones que enfatizan tu alegría e interrogantes que, de forma paradójica, no te cuestionan.
En una discusión, prefieren ser punto y aparte hasta iniciar un nuevo episodio y si, por circunstancias de la vida, el destino pone un punto y final, les sobra ingenio y les falta tiempo para escribir la segunda parte.
Como el agua, pueden adoptar mil formas, se adaptan a tu medida, disuelven tus problemas y refrescan tus ideas. Son fuego que no quema pero que te enciende el alma. Más que tu brújula, son tu destino.
Algunas siempre han estado ahí. Otras aparecen de la nada y se convierten en un todo. Y te das cuenta de que tu mundo son sólo aquellas escasas personas.


viernes, 6 de febrero de 2015

Páginas vacías

Quizás sea el error más grande de tu vida. Puede que eches más lagrimas de lo que tus ojos puedan soportar y que tus noches se hagan más largas de lo que tu reloj marca.
Es posible que la caída sea grande pero peor es permanecer eternamente sentado.
A veces el peor fallo es temer equivocarse.
¿Renunciarías a vivir por tener miedo a la muerte?
Quizás la historia acabe mal pero habrás disfrutado de cada una de sus páginas.
Un punto y final duele menos que toda una vida en blanco.

jueves, 5 de febrero de 2015

El eslabón roto

Ahogarte con una cadena de tristes acontecimientos o tratar de romper un eslabón débil. Culpar a la mala suerte o hacer lo imposible para que ésta cambie. Hundirte en un pozo sin fondo o ser insistente para salir fuera, donde se respira mejor. Aferrarte a las quejas o perseguir remedios. Caer en picado o buscar un paracaídas. Ser negativo o soñador. En un mal momento, sólo hay dos caminos: mirar hacia atrás o seguir hacia adelante. Anclarte en el pasado o luchar por tu futuro, por tu felicidad, la tuya.
No podemos cambiar los hechos, pero sí los pensamientos.
Hoy decido dejar de pensar demasiado, de inquietarme por un futuro incierto sin antes preocuparme por el mañana inmediato y, aún más, por el hoy. Los escalones están por algo. ¿Por qué empeñarse en subir de golpe?
No podemos esquivar las malas rachas, pero si confiar en que se irán. Niégate a aferrarte a la palabra imposible, niégate a ignorar a tu corazón, niégate a sucumbir al miedo, niégate a torturarte, niégate a perder tu energía positiva, niégate a morir viviendo.
Lo bueno está por venir. Lo que crees, creas. Encontraremos el eslabón.



martes, 3 de febrero de 2015

Sábanas deshechas

Quizás provoques apagones pues irradias electricidad pestañeo tras pestañeo.
Eres pura dinamita que hace estallar cada átomo de mi cuerpo con un leve roce. Adicción perversa escondida bajo sábanas deshechas.
Creas fuego con cada suspiro que se escapa de tus traviesos labios. Y yo, maniática del control, es lo único que dejo a merced del viento, esperando ansiosa a que se propague sin remedio.
Me gusta provocarte hasta quemarme contigo. Soy víctima y verdugo al mismo tiempo.
Sí, eres de alto voltaje. Disparas fuegos artificiales con tu lengua hasta que mi mente explota y me nublas las ideas.
Juegas con tus incandescentes manos mientras me clavas tu mirada hasta que arden mis sesos y me convierto en un manojo de movimientos involuntarios que se rinde a tu voluntad.
Eres el dolor que busco y el placer que encuentro, la más profunda oscuridad disfrazada de cara bonita.
Si esto es el infierno, me declaro ángel caído.

lunes, 2 de febrero de 2015

Imprescindible

La poca ropa de marca en el fondo de mi armario no me hizo sentir más guapa cuando rompí con mi ex novio. Mi móvil de última generación fue una compañía nefasta en aquellas frías tardes de invierno.
Mi coche no me ayudó a acercarme a él tras nuestra primera bronca. El cuenta kilómetros no es el único que entiende de distancias.
¿Acaso aquella cena de lujo salvó mi antigua relación? Mi paladar degusta mucho mejor besos que el más exquisito caviar. Y ni siquiera los hubo de postre.
Ni Google ni mi portátil dieron con la solución a mi primer desengaño.
Y a pesar de en cierto modo convertirlos en imprescindibles, un solo apagón de luz bastó para darme cuenta de qué importa en realidad.
Estruendosas carcajadas, cálidos abrazos, apasionados besos, lágrimas de felicidad, manos amigas, ojos cómplices, un hombro para llorar, una palmada en la espalda, un café con ellas y una tarde de póker con ellos, repetitivas preguntas de sobrinos curiosos y un mundo absurdo contigo.
La felicidad puede ser muy barata.

domingo, 1 de febrero de 2015

Que no te amen de otra manera

El amor es altruista, no entiende de elecciones. Busca el compromiso pero no compromete. No juzga ni cuestiona. Entiende lo inteligible.
Derriba fronteras, construye hogares. Aviva esperanzas y aniquila el miedo.
No asfixia, oxigena. No oprime, desahoga. Libera y no condiciona. No entiende de medias tintas. Halla la felicidad plena en la propia y en la ajena. Es respeto, ilusión, es fuego que enciende miradas y arte que dibuja estúpidas sonrisas sinceras.
Hace fácil la cuesta más inclinada. Vuelve loco al más sensato. Se crece ante lo adverso. No envenena.
El amor suma, no resta.