Translate

martes, 14 de abril de 2015

Aunque suene a una utopía...

No imagino un instante sin ti y mi vida no tiene sentido si tus pasos no me acompañan. Es impensable desviarme de tu rumbo pues odio ver como marchas y me siento vacía. Sufro tu ausencia, tú inspiras mis días. Te amo tanto... Soy sólo tuya, toda tuya. Simplemente, tuya.
____________
Lo siento, señores. Para mí eso no es amor. He amado, y mucho. Y, quizás hace tiempo, también de una forma equivocada. Pero me di cuenta de que mi propio concepto respecto a este sentimiento, de extrema fuerza para desatar locuras, inspirar canciones y mover el mundo, no era el adecuado.
El amor no es dependencia. No es relegar absolutamente toda tu energía a una persona ni entregar tu futuro a unas manos que no son las tuyas. El amor no es pertenencia.
Ni seré sólo tuya, ni sin ti no podré, ni serás toda mi vida.
Querré regalarte parte de mi tiempo, disfrutar de tus caricias, elevarte a lo más alto, protegerte en la caída. Querré ser tu confidente, tu amante y mejor amiga. Secaré tus lágrimas, te arrancaré una sonrisa.
Espero alegrarme de que tu vida social sea tan intensa como la mía y sonreír si las chicas se voltean a tu paso. Buscaré nuestro espacio, nuestro pequeño rincón entre tu vida y la mía.
Me alegraré de que compartas tus días conmigo, también de aquéllos sin mí. Serás la segunda persona más importante en mi vida. Porque primero, me querré para quererte. Y, aunque duela, espero dejarte marchar si tu felicidad se separa de la mía.
Para mí el amor es respirar al unísono y ser capaz de no ahogarme si eliges un aire distinto, aprovechar cuando vueles conmigo y sonreír recordándote si el viento te guía a un lugar distante al mío. Querer que te quedes pero aceptar que te vayas.
El amor es libertad de elección, decidas lo que decidas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario